Los tambores de guerra suenan por la confrontación entre Rusia y Ucrania afectando a la economía de medio mundo, pero ¿Qué papel debería tener Israel? 

Las amenazas rusas a un país soberano, o casi soberano, como es Ucrania van más allá de las fronteras de ambos países. El oso ruso amenaza con dar zarpazos mortales tanto a los ucranianos como a los europeos en general. No contento con sus afiladas garras la Rusia de Vladímir Putin juega con su gran fuerza que es la amenaza nuclear. Todo un panorama apocalíptico con el que se están frotando las manos los inductores de miedo a la recesión económica. La guerra disuasoria de la economía global empieza siempre por generar miedo. 

El ruido de guerra está moviendo la economía mundial tan paralizada en esta era de la globalización. La pandemia del COVID ha sido también usada cómo arma disuasoria para en primer lugar paralizar la economía a nivel internacional. Una vez paralizada empezar a meter el preceptivo miedo al desabastecimiento total y en última instancia revitalizarla insuflando el oxígeno de la reactivación económica mundial juntamente con un alza de precios abusivos. Toda una estrategia económica que está dando pingües beneficios a países como China e India que son la base de producción industrial del mundo. Unos beneficios económicos que no se ven reflejados en el bienestar de sus ciudadanos que usados como mano de obra barata.   

El ruido mediático generado por la guerra entre Rusia, Ucrania, Estados Unidos, la OTAN y por consiguiente Europa están permitiendo reactivar la economía global empezando por el consumidor particular que está llenando sus pequeñas despensas de productos básicos y no tan básicos ¿Qué hace falta subir petróleo y el gas? Pues hacemos ruido de guerra y verás como en pocas semanas el precio sube y los países productores se llenan de divisas hasta desbordarse ¿Qué hace falta vender más autos y electrodomésticos? Pues recortamos la producción de chips en China y en pocas semanas el precio subirá a las nubes, nunca mejor dicho.  

Los gobernantes y élites económicas alineados con la economía globalista mundial están esquilmando a millones de personas que sufren de miedo a perder lo poco que tienen ¿Cómo se le llama a eso? Control mental de masas empobrecidas que subsisten por las migajas económicas que les dejan caer de sus mesas los gobiernos que el poder del dinero les otorga.  

El papel de Israel tiene que ser diferente al resto del mundo ya que en otras cuestiones también es sustancialmente distinto a otras naciones. La economía de Israel está basada en la innovación; el desarrollo de nuevos productos y la investigación científica aplicada a todos los campos que benefician a la humanidad en su conjunto. El Israel de hoy como el de ayer es luz a las naciones y por tanto un referente mundial de una economía local que debe estar alejada de todo globalismo manipulador. La economía de Israel es local, pero con una alta incidencia por su exportación internacional que es cómo debería ser en todas las naciones productivas.  

La economía de Israel debe estar basada en la colaboración en contraposición a la destructiva economía global que solo pretende consumir a los consumidores y doblegarlos a su antojo. La guerra de disuasión es un antojo de la economía global que sabe llenará sus arcas cuándo ven que sus ganancias están por debajo de las expectativas. En realidad, no son las guerras las que producen la reactivación económica mundial es la economía global disuasoria la que produce las guerras en todo el mundo. Hazlo saber.  

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