Hasta el final de Hamás y mucho más

En el momento que Israel salió unilateralmente de Gaza en el 2015 se estableció de facto una frontera segura para el terrorismo de Hamás y resto de grupos yihadistas. 

Por años Hamás ha bombardeado a la población civil de Israel sin que pareciera que algún día acabaría ¿Estamos en la última intifada? La frontera ha sido una barricada para los yihadistas desde donde disparar a Israel. Una barricada en forma de frontera que aseguraba la posibilidad a los terroristas de atacar a Israel, tirar la piedra y esconder la mano.

El último embate de Hamás contra Israel ha dejado hasta el momento una Franja de Gaza convertida en una zanja de túneles al descubierto que los terroristas han usado como madrigueras para atacar y esconderse. El llamado metro de Gaza no es más que una alcantarilla por donde discurren los detritus ideológicos de Irán, armas y todo tipo de material de guerra como ya dijimos. Las imágenes a posteriori de los mencionados túneles alcantarillas reventados por las bombas perforadoras de la aviación israelí permiten ver el daño que el Ejército de Israel está haciendo a la infraestructura terrorista.

Las presiones y amenazas de la comunidad internacional contra Israel no han hecho efecto en un ejército concienciado que sabe que de su labor defensiva y ofensiva depende la supervivencia de Israel y por extensión la de todos los judíos del mundo. La vergüenza internacional es que la ONU no se posicione contra el terrorismo de Hamás ¿No sería justo y necesario que la ONU emitiera una resolución de condena a Hamás? La ONU es un nido de serpientes y escorpiones que emite venenosas resoluciones contra Israel.

La realidad más evidente es que Hamás está cometiendo un doble crimen de guerra por atacar a la población civil de Israel y por usar a los gazatís como escudos humanos. La comunidad internacional debe juzgar y condenar a los terroristas de Hamás, pero cierra los ojos para no ver la cruda realidad de un yihadismo desbocado que representa una amenaza mundial.

La guinda del pastel la ponen los medios de comunicación de la presa escrita, medios digitales, radio y televisión que también disparan sus continuas andanadas de acusaciones contra Israel, por el hecho de defender a sus ciudadanos. La guerra mediática contra Israel tiene que ser contestada con una ofensiva mediática por parte de todos los amigos de Israel de forma valiente, continua y diaria.

El grupo terrorista Hamás no volverá a ser lo mismo después de la destrucción a la que se está viendo sometido por parte del Ejército de Israel. Los últimos informes hechos públicos por el Tzahal hablan de la destrucción de más de 100 kilómetros de túneles de Hamás en Gaza. La conocida frase hollaréis serpientes y escorpiones queda hoy mejor entendida bajo mí perspectiva. El diccionario define hollar como: pisar, dejando señal de la pisada. Lo que está haciendo el Ejercito de Defensa de Israel es pisar a Hamás dejando una señal clara, en el suelo y subsuelo de Gaza, para que todo el mundo sepa que Israel llegará hasta el final de Hamás y mucho más, en su total desmantelamiento.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: