El Rey de España Capitán General de las Fuerzas Armadas

En estos días de continuos enfrentamientos la violenta actuación de algunos está sembrando ciertos temores que nos hacen recordar tiempos pasados. 

El temor a un retroceso democrático es una realidad que está agudizada por los encontronazos dialecticos en unos casos y por otros en ataques directos a grupos políticos que con todo el derecho de la ley expresan su ideología públicamente. El contexto de esta situación está en el enfrentamiento en medio de la contienda electoral que estamos viviendo y que está dejando titulares alarmantes. La polarización de estas elecciones que determinarán quién gestionará la Comunidad de Madrid y tal vez en el futuro más cercano el gobierno de España está dejando un rastro amargo de violencia. Unos enfrentamientos que aumentan conforme nos acercamos al día de las mencionadas elecciones.

Las gruesas palabras están dando paso a las acciones más violentas por parte de la extrema izquierda en particular que pretende ser la representación única y exclusiva de la democracia en España. Los partidos de derechas son acosados por turbas de violentos que lanzando todo tipo de objetos tratan de que no puedan exponer su programa político.

El acoso en las calles está sustentado mediáticamente por ciertos medios de comunicación, afines a la izquierda, que justifican la violencia acusando a la derecha de ser los provocadores e incitadores ¿Acaso es justificable que los violentos que tiran piedras sean los buenos de la película y que aquellos que son apaleados o apedreados sean quienes sufran las acusaciones? Algo no va bien en esta sociedad que a lo bueno llaman malo y a lo malo bueno.

Los sobres con amenazas, balas, navajas y otros tipos de objetos que en estos días han sido enviados a varios ministros y exministros de la izquierda han sido utilizados políticamente para hacerse las víctimas en la presente situación. Las cosas se han dado la vuelta cuando tanto la Guardia Civil como la presidenta de la Comunidad de Madrid también han recibido sobres amenazantes con balas ¿Qué han hecho los que han recibido estas últimas amenazas? Nada, absolutamente nada, solo nos han recordado que las amenazas son algo más común de lo que parece entre los que tienen ciertas responsabilidades políticas y de orden social como son las Fuerzas Armadas, Policía o Guardia Civil.

La estrategia victimista de la izquierda, publicando a los cuatro vientos las amenazas recibidas, se les ha venido abajo. Nos vamos a tener que acostumbrar a las amenazas y dejar que la Policía haga su trabajo y encuentre a los autores materiales, intelectuales o enfermos mentales que pudieran estar involucrados en dichas amenazas.

En un alarde de personalidad histriónica recurrente Pablo Iglesias quiere que todo el mundo condene las amenazas que ha recibido, aunque él no ha condenado las amenazas, acosos y apedreamientos que sufre en particular un partido de derechas como es Vox. El trastorno histriónico de Iglesias y sus acólitos ha llegado a tal punto que acusan al Rey de España Felipe VI de no haber dicho nada en contra de las amenazas que él ha recibido. Querer involucrar a la Monarquía, que tanto detesta Pablo Iglesias de Unidas Podemos, es detestable se mire como se mire.

El Rey de España ostenta la Jefatura del Estado y el mando supremo de las Fuerzas Armadas siendo garante del Orden Constitucional. Los más mayores tenemos la seguridad de estar protegidos por la Constitución Española, el Rey de España, las Fuerzas Armadas, Policía, Guardia Civil, Policías Autonómicas, los Poderes del Estado, partidos políticos y demás Instituciones que están obligadas a guardar y hacer guardar la mencionada Constitución.

La estabilidad política y social en España está asegurada bajo la dirección del Rey Felipe VI que como ya hemos mencionado ostenta el grado máximo de Capitán General de las Fuerzas Armadas que en su conjunto han jurado fidelidad al Rey y a la Constitución. La Ley democrática en forma de la Constitución Española nos guardará de los avatares históricos de volver al enfrentamiento fratricida que muchos parecen estar buscando. Nadie tenga temor de que la democracia española esté en peligro de ser tomada por el comunismo cubano-chavista. España no es Venezuela o Cuba por citar dos ejemplos recurrentes del destrozo que el comunismo ha hecho en estos países ¿Cuál es la diferencia? Qué en España tenemos Rey, orden constitucional y ley democrática. Unas garantías que el Cielo también avala y cuida.

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