Las telas de arañas venenosas de la ONU

La ONU sigue en su línea, queriendo doblegar a Israel, empleando una tela de araña tejida a base de acusaciones, mentiras, amenazas y resoluciones. El Secretario General de la ONU el sr. Ban Ki-moon presiona a Israel para que no “convierta” en terrenos estatales unas 234 hectáreas de tierras infértiles, como la mayoría de la tierra de Jericó, en la actual Cisjordania.

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El Secretario General de la ONU el sr. Ban Ki-moon

El término clave que emplean los enemigos de Israel en la ONU, una inmensa mayoría, es ilegal o más bien asentamiento ilegal. Les encanta, les gusta en la ONU la palabra ilegal. La boca les saliva de satisfacción cuando dicen ilegal, sea a lo que sea, siempre que se refiera a toda acción que emprenda Israel.

La ONU es el mayor enemigo visible de Israel en este mundo globalizado de relaciones políticas entre naciones. Una organización Internacional con el único objetivo, enfatizo con el único objetivo, de reducir los límites geográficos de Israel, su identidad judía y su capacidad defensiva.

Además de ser un enemigo directo, con apariencia de justiciera organización, la ONU teje su tela de araña por medio de una multitud de arañas venenosas en forma de agencias internacionales ONU. Agencias como ACNUR (UNHCR) o UNRWA y UNESCO entre otras muchas. Unas agencias que tejen una fina tela de araña invisible para hacer caer en sus redes a los incautos e incultos despistados que solo buscan la destrucción de Israel.

El espejismo de los dos estados forma parte de esa tela de araña que ya tiene atrapados a muchos. Una araña madre antisemita, disfrazada de antisionismo, que vocifera en todos los foros internacionales contra Israel. La quimera de los dos estados está sustentada en la mentira exacerbada y repetida hasta la saciedad para así convertirla en una verdad asumible. Nunca existirán dos estados dentro de las fronteras Estado de Israel. Por mucha tela de araña que se teja no serán atrapados en ella los defensores de un Israel libre y liberador.

Israel tiene que extender sus fronteras hasta alcanzar las que están claramente definidas en la Escritura. Ni un palmo de tierra puede ser sustraído al moderno Estado de Israel representante legítimo de las aspiraciones del Pueblo Judío y por ende de todos sus ciudadanos. El Gobierno Israelí tiene la responsabilidad de alcanzar el objetivo que le marcó el Cielo y conquistar toda la Tierra Prometida proveyendo de un hogar seguro para todos los judíos. Un hogar al que han de retornar la mayoría de los judíos dispersos por el mundo en condiciones de dignidad y seguridad como nunca antes lo han tenido.

El objetivo de la ONU cuando habla de “el interés de una paz justa y global” en relación a la expansión de tierras por parte de Israel no es más que intentar frenar a Israel. Frenar las aspiraciones legítimas de Israel en su crecimiento demográfico para el cual, además de unas buenas políticas familiares, necesita espacio físico para la construcción de infraestructuras y viviendas. El crecimiento de Israel es imparable. El Gobierno necesita preparar la llegada masiva de muchos judíos que tienen sus esperanzas puestas en la seguridad que ofrece Israel.

La situación mundial en el cual el antisemitismo crece alentado por esa maraña de redes antijudías, marcadas como agencias ONU, amerita la urgente toma de medidas para acoger a todos aquellos judíos que están pensando en hacer Aliá. Israel es especialista en hacer de tierras improductiva vergeles frondosos de vida.
Una promesa más del Cielo que se está cumpliendo antes nuestros propios ojos. Israel no ha cedido a la pretensión de la ONU y los terrenos en cuestión ya forman parte legal del Pueblo de Israel ¡Ahora a crear otro frondoso vergel!  

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