La neutralidad de Israel en el conflicto catalán

La neutralidad de Israel en el conflicto entre España y Cataluña puede ser percibido, por algunos analistas, como “una reacción a la hostilidad en los foros internacionales por parte de España, que es uno de los principales financiadores de las organizaciones anti-Israel”. En todo caso una reacción neutral y equilibrada que debería agradecer el Gobierno Español.

Su Majestad el Rey es recibido por el presidente de Israel, Reuven Rivlin

© Casa de S.M. el Rey. Su Majestad el Rey es recibido por el presidente de Israel, Reuven Rivlin Monte Herlz. Jerusalén, 30.09.2016

Si amigos, España tiene un grave problema de confrontación con Cataluña, la autonomía con mayor nivel de autogobierno de todo el país, que puede desembocar en una nueva guerra civil, por muy fuerte que suene. La historia se repite y se repetirá mientras no hagamos algo definitivo por cambiarla, pero hay factores que deben ser tenidos muy en cuenta. Uno de los factores más importantes y trascendentes que ha conducido a España, a esta lamentable situación de enfrentamiento directo con Cataluña, ha sido su posicionamiento de hostilidad contra Israel.

La consecuencia directa de lo que ha sembrado España contra Israel, a lo largo de toda su historia está salpicada, aunque me resulta suave la expresión, de actos de hostilidad contra Israel. Todos los gobiernos democráticos, después de la dictadura que asoló a España, fueron frontalmente críticos contra los judíos y contra el moderno Estado de Israel. Los gobiernos democráticos, tanto de izquierdas como de derechas, han demostrado un rechazo excluyente contra Israel y sus políticas con algunas dignas excepciones más bien, de carácter personal.

El anterior Ministro de Exteriores sr. García-Margallo destacó por su intransigencia y crítica contra Israel. El sr. Margallo en ese momento formaba parte del actual gobierno del Presidente Sr. Mariano Rajoy. En estos días el sr. Margallo se prodiga en los medios de comunicación haciendo valer el derecho de España a defenderse y tomar las medidas necesarias, para mantener la unidad del país. Todo lo contrario que siempre ha dicho y hecho respecto a la situación de Israel, con el inexistente estado palestino ¿Encontramos algún paralelismo entre lo que está sucediendo en España y lo que sucede en Israel con el nacionalismo excluyente palestino? ¿No estará España cosechando todo el rechazo, incluso odio, que ha sembrado contra Israel? ¿No podría haber revertido España la aciaga crítica contra Israel siendo más comprensiva con los israelíes? Pregunto solo pregunto las respuestas las tienen que dar otros.

El Gobierno Español se enfrenta a un grupo de delincuentes disfrazados de amigables nacionalistas catalanes, como en el caso palestino, que solo pretenden la destrucción del Reino de España. Un grupo de delincuentes revestidos de autoridad nacionalista catalana, que están poniendo en peligro a toda la nación española. Lo hemos dicho otras veces la historia es cíclica y todo lo que no resolvemos en una vuelta empeorará en la próxima y así hasta su completa destrucción. España no ha resuelto su sempiterno enfrentamiento contra Israel y ahora se ve abocada a una terrible situación política, económica y social de consecuencias imprevisibles ¿Acaso el Cielo no ha intervenido en toda la historia de Israel? ¿Acaso no tenemos la promesa de que a quién te bendiga le bendeciré y a quién te maldiga lo maldeciré? Ingenuos, incrédulos o despistados los que no creen en la Ley de la Reciprocidad, por la cual todo lo que sembramos recogemos tarde o temprano.

El nacionalismo excluyente catalán dirigido y controlado bajo oscuras sombras, cuyo nombre no quiero acordarme, con la cabeza visible del ex-presidente de Cataluña sr. Puigdemont está poniendo en evidencia la más perversa relación, con el mundo de lo oculto. Una línea de actuación y un factor que debería tener en cuenta, el Gobierno del sr. Rajoy, a la hora de entender lo que está pasando en el país.

La única posibilidad de que España salga de este oscuro y peligroso agujero es un cambio radical de actitud, en la forma y en el fondo, respecto a Israel. Toda la comprensiva política por parte del Gobierno de España apoyando, manteniendo y subvencionando la mal llamada Autoridad Palestina está poniendo a España bajo los pies de los caballos de su autodestrucción. Si rectificar es de sabios el Gobierno Español debería rectificar urgentemente su política exterior, para que se recomponga su política interior y España tenga unas fronteras seguras y reconocibles ¿Les suena de algo? La reacción de neutralidad de Israel, en el conflicto catalán, debería ser puesto en alto valor por el Gobierno de España. No todo el mundo paga con la misma moneda.

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