La Memoria Histórica de Israel: Conmemoración de la Shoá

Cada año, como en una especie de ciclo moral de la vida, se nos recuerda el acontecimiento más traumático en la historia de Israel y de la humanidad. La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) designó el 27 de enero como “Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto” conocido en Israel como Shoá.

Fotograma: Documental #HUMAN YouTube

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Con semejante vergüenza, para la condición humana, las naciones del mundo agrupadas en torno a la llamada Asamblea General de las Naciones Unidas aprobaron una resolución por la cual se da nombre a este Día de Conmemoración. Alguien definió lo que pasó en ese periodo como “Una atrocidad sin igual que no podemos simplemente relegar al pasado y olvidar”.

Recordar es una obligación moral que tenemos con todas las víctimas y particularmente con las del periodo más cruel e inmoral que gestaron los nazis en toda Europa. Semejante drama debería llamarse historia antijudía de la inhumanidad. No se puede describir, el horror que supuso, la muerte de más de seis millones de personas asesinadas de las formas más brutales por el único “delito” de ser judíos.

La historia siempre será tiempo pasado, pero su insistencia en que no la olvidemos hace que sea presente y futuro al mismo tiempo. La tozuda memoria historia nos impedirá olvidar el horror nazi y sus consecuencias. No hay medicina más efectiva, contra el Alzheimer social, que una buena dosis de “aceite de ricino” histórico.  El 27 de enero de 1945 el ejército soviético entró en el campo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau en Polonia, el mayor de los campos, y comenzó la liberación de cuantos sobrevivieron a semejante crueldad.

Comenzó así una espeluznante liberación de presos, aquellos que aún quedaban con vida, muchos de los cuales murieron en los días posteriores. La fecha del 27 de enero, fue elegida por este llamativo acontecimiento del que fuera último campo de extermino bajo control nazi.

A pesar de toda la documentación existente, materiales de todo tipo, fotografías, películas de la época o los propios campos de exterminio, aun así, algunos siguen negando la veracidad histórica de la Shoá. En nuestros días aún se conservan las cámaras de gas. Aquellas que no pudieron destruir los nazis, tratando de ocultar sus crímenes, en diferentes partes de Europa.

Los testimonios de los supervivientes adquieren una relevancia vital para conocer, de primera mano, los hechos que forman la mencionada Memoria Histórica de Israel. Impresionantes testimonios vivos de hombres y mujeres, que pasaron y pudieron salir milagrosamente del horror nazi. Sobrevivientes que siguen contando a nuestra generación lo que algunos niegan con diabólica vehemencia.  Personas que pudieron salir de semejante infierno con los números grabados en sus antebrazos y corazones tal vez para siempre.

Negar hoy el Holocausto ocurrido en la Alemania Nazi es considerado un delito que puede ser castigado con varios años de prisión. Lástima que no en toda Europa, tan moderna y progresista, sea considerado delito la negación del Holocausto.

La Memoria Histórica del Holocausto necesita un soporte físico permanente. Los seres humanos necesitamos nuestro cerebro para almacenar los recuerdos que conforman nuestra vida. Recuerdos que nos dan identidad y que nos deberían preservar de tropezar dos veces en la misma piedra. Para no deshumanizarnos, más de lo que estamos, necesitamos recordar, preservar, difundir y enseñar el drama del Holocausto a las generaciones venideras.

El moderno Israel, surgido de la Shoá, consciente de la importancia que tiene la memoria construyó el reconocido mundialmente Museo Yad Vashem de Jerusalén. Un soporte físico de la historia que nos permite tener conciencia de lo que el llamado hombre puede ser capaz de hacer con sus semejantes. Yad Vashem nos recordará que el Holocausto formó, vergonzosamente, parte de una cultura que se definió como socialmente superior y humanamente culta. Recorrer las impresionantes instalaciones del museo nos impedirán olvidar un pasado que podría repetirse si permitimos que se niegue.

 

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1 respuesta

  1. Anónimo dice:

    gracias por este artículo, difícil de recordar esto no se enseña ni en los colegios y mucho menos en casa.

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