fbpx

Jugando al ratón y al gato con un león

“Israel y Egipto ahora se enfrentan a la continua presión terrorista en toda la Península del Sinaí, base de operaciones de peligrosos grupos extremistas islámicos”

Southern Israel (Israel), 04/11/2012 .- An Israeli F-15 jet fighter as it lowers its landing gear to come in for a landing at an air force base in southern Israel, 04 November 2012 during a routine flight. EFE/EPA/JIM HOLLANDER

Southern Israel (Israel), 04/11/2012 .- An Israeli F-15 jet fighter as it lowers its landing gear to come in for a landing at an air force base in southern Israel, 04 November 2012 during a routine flight. EFE/EPA/JIM HOLLANDER

Los terroristas islámicos, desde su base en Gaza y Península del Sinaí, continúan atentando contra los ciudadanos de Israel, en el viejo juego del ratón y el gato. El número de cohetes o misiles está perfectamente contabilizado, estudiado y clasificado. Los investigadores militares tienen una precisa información de los diferentes tipos de misiles, sean de mayor o menor calibre y alcance. Calculando las coordenadas de salida del cohete o misil disparado, las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) responden casi de inmediato a cada ataque con una limitada respuesta de fuerza. La ley de Newton “con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria” se cumple con singular precisión.

Hamás en Gaza o Hezbolá en el Líbano disparan contra Israel desde casas, tejados de edificios, escuelas, hospitales, mezquitas, oficinas de ONG’s o centros regentados por la ONU esperando que, la respuesta segura de Israel, cause víctimas entre la población civil y así poder incriminarles más de lo que ya hacen. Pallywood se encarga del resto distribuyendo imágenes de la respuesta de Israel a las agencias de noticias internacionales, que a su vez distribuirán sin contrastar dichas manipuladas imágenes, a los medios informativos de todo el mundo.

La inteligencia militar israelí conoce a las diferentes facciones terroristas. Conoce sus campos de entrenamiento, sus dirigentes y en muchos casos hasta la misma casa donde viven los terroristas. Sabemos cómo se financian y quiénes les financian, entre los cuales destaca Irán. Utilizado túneles excavados en la frontera entre Egipto y Gaza, los terroristas islámicos introducen armas y todo lo necesario para fabricar cohetes o misiles. Acciones preventivas como destruir dichos túneles forman parte de la rutina de cada día por parte de las FDI. Con la caída de Mohamed Morsi, las propias Fuerzas Armadas Egipcias están buscando y destruyendo los mencionados túneles. En estos días los terroristas han causado la muerte de cuatro turistas y el conductor de un autobús en la península del Sinaí, en el lado egipcio, en la poco conocida guerra de Egipto, país islamista, contra el islamismo más extremo. Como en el conocido juego del ratón y el gato, Israel y Egipto ahora se enfrentan a la continua presión terrorista en toda la Península del Sinaí, base de operaciones de peligrosos grupos extremistas islámicos.

El ratón se envalentona contra el gato, y aunque hace pública y notoria ostentación de su agresividad, sabe que un solo zarpazo le puede destruir para siempre. El gato, aunque consciente de su superioridad, aplica una fuerza limitada, para que la comunidad perruna de naciones no le ladre más de lo necesario.

Mientras Israel responda limitadamente a los terroristas, ellos seguirán ilimitadamente envalentonándose, hiriendo y desangrando al gato poco a poco. El statu quo, u orden establecido por los terroristas, mantiene una constante presión sobre la población civil en especial y un desgaste psicológico y humano de alerta continua en las Fuerzas Defensivas de Israel. También es verdad que esa misma presión terrorista, del ratón al gato, ha fortalecido los reflejos felinos haciéndole más fuerte, más cauto y más seguro en su capacidad. Con todo, no se puede dormir en el plácido sueño de la superioridad, la fuerza y la rapidez en la respuesta.

Creemos en la razón, en la libertad y con fe caminamos por la vida sin asesinar a nuestros semejantes. También creemos que cuando todo fracasa, es tiempo de emplear la única terapia de choque posible y eficiente, a saber, “misiles inteligentes contra terroristas dementes”. La moderación en la respuesta a las agresiones terroristas aumenta el nivel de sangre inocente derramada en tierra y esa sangre, como ya sabemos, está clamando al Cielo. Que alguien inteligente apriete el botón de “se acabó el juego”, el gato está cansado de jugar. El problema persiste por la ceguera terrorista que no se da cuenta, o al menos lo parece, que no está jugando con un gato, que están jugando con un león, para más señas el León de Judá.

 

También te podría gustar...

2 Respuestas

  1. Sergio dice:

    Un ataque a gran escala y despedazarlos, no es posible??? Ya estoy cansado de estos tipos.

  1. 30 junio, 2017

    […] El artículo puede (y debe) leerse en Muro Defensivo […]

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: