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Jerusalem, Capital Indivisible de Israel

Las declaraciones de estos días del primer ministro británico, David Cameron, condenando la construcción de viviendas e infraestructuras por parte del gobierno de Israel en la ciudad de Jerusalem definiéndolas como “realmente chocante” son realmente chocantes y malsonantes. El primer ministro Cameron se jacta, dicho en sus propias palabras, de ser “un gran amigo de Israel” lo cual queda claramente en entredicho. Chocante, realmente chocante, sus declaraciones.

Desde la desaparición del Imperio Británico, particularmente desde que dejó de administrar a su antojo la mal llamada Palestina, las salidas de tono del gobierno inglés sobre Jerusalem fueron, son y nos tememos que serán, épicas por su abstracción a la verdad histórica y endémicas por su malsana intención.

Jerusalem, es y será la capital indivisible de Israel lo discuta quién lo discuta. Las potencias internacionales ya deberían saber que con el Potente Cielo no se discute. Las decisiones del Cielo solo se pueden interpretar en forma de acatar sus decretos y someterse con respetuosa humildad a la Voluntad Celestial.

Los grandes estadistas como el sr. David Cámeron o el sr. Barack Hussein Obama, entre otros muchos, siguen insistiendo en ejercer su autoridad sobre Israel en general y sobre Jerusalem en particular. Las continuas críticas de estos dos grandes estadistas, insistimos entre otros muchos, no van hacer que el Cielo cambie de “política” respecto a Jerusalem.

Los muy mal llamados “asentamientos ilegales” definidos así por el sr. Cameron no son otra cosa que la construcción legal de la moderna ciudad de Jerusalem que permiten su necesaria y lógica expansión. El mundo entero se enfoca en Israel, con agudas críticas, cuando destruye las casas de los terroristas y cuando construye las casas para los ciudadanos de Israel sean judíos, cristianos o árabes. Israel está creciendo en el sentido más amplio de la palabra incluida como es más que evidente su Capital Jerusalem. La necesidad de destruir y de construir, según sea el caso y la casa, es un derecho soberano e irrenunciable que Israel tienen que seguir ejerciendo.

La falta de embajadas internacionales en Jerusalem es una afrenta no para Israel sino para Aquel que diseñó desde el Cielo la ubicación del Templo Santo de Jerusalem. Muchos son los que tienen los ojos cegados al entendimiento no pudiendo ver el plan del Cielo para el Pueblo de Israel. Jerualem es la Capital Indivisible de Israel, ayer, hoy y en el mañana. Ninguna fuerza política o militar podrá desgajar, o cortar, Jerusalem de la Tierra de Israel.

Israel tiene todo el derecho de seguir construyendo viviendas e infraestructuras que permitan el mantener el continuo progreso que toda la nación experimenta. Cuando Israel crece el mundo crece. Una Ley de lo Alto inalterable con el paso de los años. Construir Israel no es solo cuestión de palabras o declaraciones políticas sino de medios materiales, humanos y tecnológicos que permitan llevar acabo la expansión de una moderna ciudad como Jerusalem sin perder, ni un ápice, su monumental y clásica belleza.

Permítanme tomar una referencia bíblica donde se nos dice “Pondré a Jerusalén como una piedra pesada para todos los pueblos; todos los que intenten cargarla serán despedazados” (Zac. 12.3) Una advertencia de lo Alto que deberían considerar todos los estadistas mundiales a la hora de inmiscuirse en los asuntos que solo le competen al Dios de Israel y al Israel de Dios. Una piedra, Jerusalem, que estos modernos edificadores también han desechado ¡No intenten cargarla ya saben el resultado!

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1 respuesta

  1. Angelica.M dice:

    Es muy inspirador saber que Israel apesar de todas sus dificultades siempre tiene puesta su mirada hacia adelante..Qué Adonai los bendiga .Gracias por este Artículo muy Informativo .

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