Gaza: el país de “Nunca Hamás”

“Ismail Haniya y sus piratas, sean de Hamás, Al-Fatah o de Al-Qaeda están desangrando lentamente a la población civil de Israel. Entre linchamiento y linchamiento, lanzan o mandan lanzar una salva de cohetes a las poblaciones fronterizas hebreas”

Gaza_el pais de Nunca Hamas

CIUDAD DE GAZA (FRANJA DE GAZA) 19/12/07. El primer ministro palestino y miembro de Hamas, Ismail Haniya, se dirige a los palestinos musulmanes durante las oraciones del Eid-al-Adha en el Estadio Palestino de la ciudad de Gaza, el miércoles 19 de diciembre de 2007. EFE/Mohammed Saber

Había un país imaginario, que se llamaba Nunca Jamás, donde el poder lo ejercía un despótico pirata: el Capitán Garfio. Junto con sus secuaces, tenía aterrorizado a tan fantasioso mundo. El país de Nunca Jamás, traducido del término en inglés Neverland, es una isla imaginaria surgida de la mente de J. M. Barrie, que estaba “habitado por los niños perdidos liderados por el héroe infantil, Peter Pan”.

Sin duda que encontramos muchas semejanzas con otros “cuentos” de nuestro mundo real. El más conocido es el país de “Nunca Hamás”, donde su Capitán, Ismail Haniya, tiene aterrorizados incluso a sus propios compañeros piratas de Al-Fatah.

Acusados de ser demasiado blandos con su particular “Peter Pan Judío”, Ismail Haniya ha masacrado a Al-Fath, con los cuales mantiene una relación de amor-odio. Salvando las diferencias, el Capitán Garfio del cuento de Barrie es el pirata “honrado” de otro mundo fantasioso conocido como el reino del revés. Comparado con su homólogo, el Capitán Haniya, el malvado Garfio parece un dulce abuelito.

En el reino del revés de Haniya todo está cambiado en la forma y en el fondo. Como dijera la canción: “Nada el ave y vuela el pez; los hombres dicen miau y los gatos yes”; así es el mundo del revés. Las brujas son hermosas y los piratas honrados, imagínese. La incongruencia malvada de Haniya y sus piratas tendría que haber terminado hace mucho tiempo.

El “reino” de terror de Haniya está sustentado a base de bombear sangre a falta de petróleo. No le importa si ésta es la de sus propios hermanos, los “simpáticos piratillas” de Al-Fatah, o la de otros, pero necesita mucha sangre para mantener su posición. Para demostrar su despótico poder, de vez en cuando Haniya arrastra por las calles de Gaza a cuantos se oponen a su particular dictadura de sangre.

Ismail Haniya y sus piratas, sean de Hamás, Al-Fatah o de Al-Qaeda están desangrando lentamente a la población civil de Israel. Entre linchamiento y linchamiento, lanzan o mandan lanzar una salva de cohetes a las poblaciones fronterizas hebreas. No le importa de quién sea la sangre, no hace diferencias entre unos y otros: a falta del oro negro, buena es la roja sangre, y si es de judíos, mejor.

Escudado con su población civil (si se puede llamar así), Haniya ataca a traición con nocturnidad y alevosía a Israel. En Gaza, dicen los piratas, no hay alimentos ni medicinas pero sí suficientes cohetes, morteros, misiles y todo tipo de armas para atacar a Israel. Todos sabemos que Irán suministra de forma continua a los diferentes grupos terroristas de Oriente Medio y de medio mundo. La última escala de ataques indiscriminados con cohetes contra ciudades densamente pobladas de Israel, tiene por objetivo derramar toda la sangre judía que pueda. Haniya necesita mantener su poder y filosofía islamista de sangre por tierra.

El cine nos ha mostrado muchas historias, pero ninguna interminable; tan solo alguna en el título incluyó dicho término. Todos los cuentos, por muy largos e interminables que nos parezcan, tienen un final. Ya es hora de que se acabe el largometraje protagonizado por Haniya y salga el esperado “The End”, que ya estamos cansados de estar sentados.

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: