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En su reciente alocución telemática al Parlamento de Israel el presidente de Ucrania Volodímir Zelenski dijo que la mediación con el mal no es posible ¿Qué podemos hacer sin una posible mediación? 

La mayoría de los estados del mundo, con algunas excepciones, no dejarían de mediar con otros estados para resolver problemas o conflictos de toda clase e índole, pero la afirmación de Zelenski va más allá de la resolución de un conflicto entre estados. El punto álgido de la cuestión es si se debe o se puede mediar entre el bien y el mal ¿Somos nosotros pobres mortales mediadores válidos entre el bien y el mal? En el caso de la invasión rusa a Ucrania el asunto tiene tintes éticos, morales y evidentemente una gran connotación espiritual, aunque no la percibamos con nuestros sentidos naturales. 

La invasión a Ucrania del ejército comandado por Vladímir Putin y toda la subyugada cúpula militar rusa no se puede ver como un conflicto más de los muchos que hay por el mundo. Las implicaciones ya nombradas de carácter ético, moral y espiritual confluyen en esta guerra que si debiese definirse como la madre de todas las guerras.  

El presidente ruso no es un actor más, de una mala película de clase B, sino el mal encarnado en aparente forma de persona que ha perdido todo rastro de humanidad. Por mucha razón que tuviera Rusia, que en absoluto la tiene para invadir Ucrania, lo que está sucediendo con luces y taquígrafos trasmitido en directo por los modernos medios de comunicación debería hacernos conscientes de que esta guerra tiene gravísimas consecuencias universales. El deterioro o abolición total de unas supuestas leyes de la guerra están permitiendo que miles de niños, ancianos o enfermos sufran de una forma atroz el zarpazo del oso ruso de la muerte ¿Se puede mediar entre un oso asesino y su víctima? Nadie puede mediar. Solo se puede intervenir, que no mediar, si se tiene un arma para disparar al oso en el corazón o en la cabeza. La única posibilidad de salvar a la víctima es abatir a la fiera asesina. Venir, ver y vencer, interviniendo, es la única solución efectiva para Ucrania y el resto del mundo. 

En este momento histórico en el cual Putin pretende que Ucrania se rinda mediante un bombardeo sistemático y totalmente destructivo no es posible la mediación bajo ningún punto de vista. El objetivo infernal de Putin es arrasar totalmente Ucrania para que sirva de atemorizante ejemplo a las naciones que antes formaron parte de la Unión Soviética y evidentemente a la Europa democrática, OTAN incluida, que se ha quedado paralizada ante el miedo a una guerra generalizada. Tarde o temprano si Putin toma Ucrania la Tercera Guerra Mundial será inevitable. Mejor intervenir ahora que esperar a que Putin arrase totalmente Ucrania, Europa y hasta lo último de la tierra sin que esto sea o parezca una exageración. 

La OTAN no es lo que decía ser al igual que la Rusia de Putin no es lo que aparentaba ser. La democracia especial rusa como algunos la han definido no es más que la Unión Soviética cobrándose una cruel venganza por la pérdida de territorios y de la influencia mundial que tuvo en el pasado y que ya nunca, nunca jamás por muy redundante que sea, volverá a tener.  

La tensión es máxima en las fronteras de los países europeos que forman parte de la alianza militar ante la posibilidad de que la guerra se extienda a toda Europa ¿Acaso alguien en la cúpula europea de brillantes mentes pensantes no se da cuenta de los planes destructivos a nivel mundial de Putin? La pócima paralizante progresista administrada a las sociedades occidentales, empezando por Europa, Estados Unidos e incluso Israel, ha cauterizado la conciencia de la mayoría de sus líderes democráticamente elegidos convirtiéndolos en marionetas indefensas e indefendibles ante los poderes terrenales y celestiales.  

La única mediación es alcanzar la total fortaleza ética, moral y espiritual que podría vencer al más perverso de los oscuros poderes que luchan por el dominio de todo este planeta, aunque suene a otra conspiración absurda de las muchas que pululan por la red mundial de información y desinformación. No, lamentablemente no hay mediación posible con el Mal, con mayúsculas, que Putin encarna y representa. La intervención es la única solución posible a medio y largo plazo. 

La rendición de Occidente y la dejación de salvaguarda de la libertad quedará destruida si Ucrania cae en manos del Mal, en otras palabras, si cae en las manos de Putin. Todos somos responsables según nuestras capacidades éticas, morales y espirituales de vencer al mal con el bien y si eso implica el uso de la fuerza defensiva armada podríamos decir que no hay mal que por bien no venga. Venir a Ucrania, entiéndase intervenir, ver y vencer al Mal que Putin representa es la única mediación posible y esto siempre que estemos verdaderamente al lado del Bien con mayúsculas. Hazlo saber.   

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